Arbeláez se prepara para la consulta popular

07 Jul 2017
“¿Está usted de acuerdo sí o no con que, en el municipio de Arbeláez, Cundinamarca, se realicen actividades de sísmica, exploración,explotación y lavado de materiales de hidrocarburos y/o minería a gran escala?”, esa es la pregunta que deben responder el 9 de julio, los habitantes de Arbeláez, Cundinamarca.

La explotación minera es una actividad ciertamente milenaria. Está probado por los diversos descubrimientos de disciplinas que indagan sobre el pasado de la humanidad que el hombre explota minas para obtener de ellas valiosísimos minerales desde hace miles y miles de años.

Dados los fantásticos dividendos que reporta a las empresas privadas y públicas que la practican es que la explotación minera se convirtió en una de las actividades económicas más importantes del mundo.

Según sus defensores, es la respuesta a la creciente demanda de energía con recursos más limpios que el carbón. Sus detractores lo consideran un grave riesgo para la salud y el medioambiente.

Uno de los lugares previstos para la explotación de hidrocarburos es Arbeláez, municipio que hace parte de la provincia de Sumapaz, lugar donde se ubica parte del páramo de Sumapaz, que abastece de agua al 10 % de Bogotá.

¿Porqué realizar una consulta popular? ¿Cómo se realizó el proceso para lograrla?

El proceso de la Consulta Popular que se realizará en Arbeláez el próximo 9 de julio nace de la iniciativa de algunos ciudadanos organizados en la Veeduría Ambiental, quienes exigieron conocer el estudio de impacto ambiental que había contratado la empresa petrolera a quien se le asignó este territorio para exploración y explotación, incluido en bloques geográficos conocidos como COR33 y COR4, los cuales incluyen varios municipios (Fusagasugá, Pasca, Arbeláez, San Bernardo, Icononzo).

A finales del año anterior el Alcalde municipal, Jorge Alberto Godoy Lozano, solicitó al Tribunal Superior de Cundinamarca la realización de una Consulta Popular con la siguiente pregunta: “Está usted de acuerdo, Sí o No, con que, en el municipio de Arbeláez, Cundinamarca, se realicen actividades de sísmica, exploración, explotación y lavado de materiales de hidrocarburos y/o minería a gran escala?”.

El 5 de mayo recibió el Alcalde la autorización para realizar la Consulta Popular, y se fijó la fecha para el 9 de julio.

Corresponde a la Registraduría municipal la organización de la Consulta, así que ella elaboró el calendario para la misma y envió copia del mismo a la Alcaldía y la Personería.

El Registrador Municipal de Arbeláez,William Rodríguez Fajardo, indicó “La Registraduría llamó a colegios, hospitales, Alcaldía, etc., para solicitar listas de empleados que pueden ser jurados. La Registraduría General nombró la Comisión Escrutadora para la Consulta Popular, la cual quedó integrada por dos Jueces de la República, Escrutadores, y el Secretario, que debe ser el Registrador municipal”.

Rodríguez Fajardo explicó que el 25 de mayo pasado se cerró el plazo para inscribir comités de apoyo a alguna de las opciones de voto, pero no se registraron comités por el Sí, ni por la Abstención. Se registraron 6 comités por el No, así:

Comité por el NO — Representante: Luis Jaime Ortiz Vásquez (Ver video) 

Comité por el NO “Salvemos el agua” — Representante: Esnéider Villamil Ramírez

Comité Familiar por el NO — Representante: Oscar Javier Velásquez

Comité de Agricultores por el NO — Representante: Julio Cubillos Peñalosa

Comité por el NO — Representante: Heiner Donaldo Larrota

Comité Arbeláez vota NO — Representante: Diego Alejandro Rojas

Según explicó Jorge Alberto Godoy Lozano, alcalde del municipio y promotor de la consulta, parte de la comunidad busca mostrar con esta iniciativa su descontento frente al hecho de que existan dos proyectos de exploración de hidrocarburos cuya intención es iniciar actividad en su territorio: el bloque Cor 4 y el bloque Cor 33.

El primero, según documentos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, fue adjudicado en 2010 a la empresa Australian Drilling Associates, sucursal Colombia, y tiene un alcance en las jurisdicciones de Anapoima, Arbeláez, El Colegio, Fusagasugá, Granada, Nilo, Pasca, Sibaté, Silvania, Soacha, Tibacuy y Viotá, en el departamento de Cundinamarca.

El bloque Cor 33, por su parte, fue adjudicado en el mismo año a la empresa Alange Energy, con alcance en Bogotá, Fusagasugá, Pasca, Nilo, Arbeláez, Pandi, San Bernardo y Venecia, en Cundinamarca, y Melgar e Icononzo en Tolima.

“Nos preocupa la presencia de sísmica en nuestros municipios, ya que hace unos diez años, cuando no había mucha claridad sobre la importancia y la delimitación de páramos, hubo una exploración muy cerca de Sumapaz y se movió la tierra”, comenta Godoy. 

¿Qué opinan los especialistas?

Francisco José Lloreda, exministro de desarrollo económico y director de la Asociación Colombiana de Petróleo asegura, “La mayoría de los colombianos no tiene claro lo que significaría para el país sacar a patadas al sector minero-energético, y en particular a la industria petrolera. Y aunque esta industria representa alrededor del 6 o 7 por ciento del PIB, durante más de una década ha sido la actividad económica que más ingreso le proporciona al Estado colombiano. En el 2013, los aportes de esta industria terminaron siendo equivalentes al 23 por ciento de todos los impuestos que se pagan a la Nación, sin perjuicio de regalías y sin contar los dividendos de Ecopetrol.”

Alfredo Molina, Representante a la Cámara por el Departamento de Cundinamarca y especialista en temas ambientales, también entregó su opinión al respecto. “Yo siempre he considerado que el ordenamiento ambiental del territorio está primero que el ordenamiento social y productivo…el Sumapaz como tal tiene una vocación ambiental y tiene una vocación agropecuaria. Yo he dicho siempre que para poder armonizar los conflictos y dificultades que pueden generarse entre lo que tiene que ver con medio ambiente, minería, hidrocarburos y actividad social, lo primero que hay que hacer es un ordenamiento ambiental del territorio. Sumapaz tiene un páramo, tiene bosque alto andino y tiene unas condiciones geológicas complejas en algunos puntos que evitan tanto establecimientos sociales, como actividades productivas de alto impacto. Eso implica que al Sumapaz haya que defenderlo desde la visión ambiental en la conservación, agropecuaria, que ha sido su identidad y el establecimiento social de lo que hoy tenemos con armonía en materia de evitar acciones negativas que el mismo clima o la naturaleza vengan a cobrar”.

“El país debe tener un ordenamiento ambiental, para después tener un ordenamiento productivo, para saber donde se puede hacer qué y en dón de no se puede hacer”, continuó el Representante Molina.

“Al Sumapaz déjenlo quieto. Otras regiones como Carmen de Carupa, Lenguazaque, Cucunubá cuyos actores sociales están reclamando la minería, dejémoles hacer minería. Zonas como el Casanare y otras en donde hay pozos petroleros, armonicen ahí la acción productiva porque hay una estructura social que permite esas actividades. Hay que ponernos de acuerdo en dónde hacemos la explotación de hidrocarburos, porque si no explotamos, nos tocaría importar y eso también hay que explicárselo a la sociedad”, puntualizó.

Con todas las voces a favor y en contra, Arbeláez votará el próximo 9 de julio. Arbeláez se convertiría en el segundo municipio de la provincia de Sumapaz en expresar desde las urnas su opinión sobre los proyectos extractivos. En febrero de este año, Cabrera dio el primer paso al votar, con 97 % de votos por el No y sólo el 1,5 % por el Sí, contra el plan de que en su territorio se desarrollaran proyectos mineros o hidroeléctricos.

“¿Está usted de acuerdo sí o no con que, en el municipio de Arbeláez, Cundinamarca, se realicen actividades de sísmica, exploración,explotación y lavado de materiales de hidrocarburos y/o minería a gran escala?”, esa es la pregunta que deben responder el 9 de julio, los habitantes de Arbeláez, Cundinamarca. POR:  Andrea Castañeda La explotación minera es una actividad ciertamente milenaria. Está probado por los diversos descubrimientos de disciplinas que indagan sobre el pasado de la humanidad que el hombre explota minas para obtener de ellas valiosísimos minerales desde hace miles y miles de años. Dados los fantásticos dividendos que reporta a las empresas privadas y públicas que la practican es que la explotación minera se convirtió en una de las actividades económicas más importantes del mundo. Según sus defensores, es la respuesta a la creciente demanda de energía con recursos más limpios que el carbón. Sus detractores lo consideran un grave riesgo para la salud y el medioambiente. Uno de los lugares previstos para la explotación de hidrocarburos es Arbeláez, municipio que hace parte de la provincia de Sumapaz, lugar donde se ubica parte del páramo de Sumapaz, que abastece de agua al 10 % de Bogotá. ¿Porqué realizar una consulta popular? ¿Cómo se realizó el proceso para lograrla? El proceso de la Consulta Popular que se realizará en Arbeláez el próximo 9 de julio nace de la iniciativa de algunos ciudadanos organizados en la Veeduría Ambiental, quienes exigieron conocer el estudio de impacto ambiental que había contratado la empresa petrolera a quien se le asignó este territorio para exploración y explotación, incluido en bloques geográficos conocidos como COR33 y COR4, los cuales incluyen varios municipios (Fusagasugá, Pasca, Arbeláez, San Bernardo, Icononzo).  A finales del año anterior el Alcalde municipal, Jorge Alberto Godoy Lozano, solicitó al Tribunal Superior de Cundinamarca la realización de una Consulta Popular con la siguiente pregunta: “Está usted de acuerdo, Sí o No, con que, en el municipio de Arbeláez, Cundinamarca, se realicen actividades de sísmica, exploración, explotación y lavado de materiales de hidrocarburos y/o minería a gran escala?”. El 5 de mayo recibió el Alcalde la autorización para realizar la Consulta Popular, y se fijó la fecha para el 9 de julio. Corresponde a la Registraduría municipal la organización de la Consulta, así que ella elaboró el calendario para la misma y envió copia del mismo a la Alcaldía y la Personería. El Registrador Municipal de Arbeláez,William Rodríguez Fajardo, indicó “La Registraduría llamó a colegios, hospitales, Alcaldía, etc., para solicitar listas de empleados que pueden ser jurados. La Registraduría General nombró la Comisión Escrutadora para la Consulta Popular, la cual quedó integrada por dos Jueces de la República, Escrutadores, y el Secretario, que debe ser el Registrador municipal”. Rodríguez Fajardo explicó que el 25 de mayo pasado se cerró el plazo para inscribir comités de apoyo a alguna de las opciones de voto, pero no se registraron comités por el Sí, ni por la Abstención. Se registraron 6 comités por el No, así: Comité por el NO — Representante: Luis Jaime Ortiz Vásquez (Ver video)  Comité por el NO “Salvemos el agua” — Representante: Esnéider Villamil Ramírez Comité Familiar por el NO — Representante: Oscar Javier Velásquez Comité de Agricultores por el NO — Representante: Julio Cubillos Peñalosa Comité por el NO — Representante: Heiner Donaldo Larrota Comité Arbeláez vota NO — Representante: Diego Alejandro Rojas Según explicó Jorge Alberto Godoy Lozano, alcalde del municipio y promotor de la consulta, parte de la comunidad busca mostrar con esta iniciativa su descontento frente al hecho de que existan dos proyectos de exploración de hidrocarburos cuya intención es iniciar actividad en su territorio: el bloque Cor 4 y el bloque Cor 33. El primero, según documentos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, fue adjudicado en 2010 a la empresa Australian Drilling Associates, sucursal Colombia, y tiene un alcance en las jurisdicciones de Anapoima, Arbeláez, El Colegio, Fusagasugá, Granada, Nilo, Pasca, Sibaté, Silvania, Soacha, Tibacuy y Viotá, en el departamento de Cundinamarca. El bloque Cor 33, por su parte, fue adjudicado en el mismo año a la empresa Alange Energy, con alcance en Bogotá, Fusagasugá, Pasca, Nilo, Arbeláez, Pandi, San Bernardo y Venecia, en Cundinamarca, y Melgar e Icononzo en Tolima. “Nos preocupa la presencia de sísmica en nuestros municipios, ya que hace unos diez años, cuando no había mucha claridad sobre la importancia y la delimitación de páramos, hubo una exploración muy cerca de Sumapaz y se movió la tierra”, comenta Godoy.  ¿Qué opinan los especialistas? Francisco José Lloreda, exministro de desarrollo económico y director de la Asociación Colombiana de Petróleo asegura, “La mayoría de los colombianos no tiene claro lo que significaría para el país sacar a patadas al sector minero-energético, y en particular a la industria petrolera. Y aunque esta industria representa alrededor del 6 o 7 por ciento del PIB, durante más de una década ha sido la actividad económica que más ingreso le proporciona al Estado colombiano. En el 2013, los aportes de esta industria terminaron siendo equivalentes al 23 por ciento de todos los impuestos que se pagan a la Nación, sin perjuicio de regalías y sin contar los dividendos de Ecopetrol.”  Alfredo Molina, Representante a la Cámara por el Departamento de Cundinamarca y especialista en temas ambientales, también entregó su opinión al respecto. “Yo siempre he considerado que el ordenamiento ambiental del territorio está primero que el ordenamiento social y productivo…el Sumapaz como tal tiene una vocación ambiental y tiene una vocación agropecuaria. Yo he dicho siempre que para poder armonizar los conflictos y dificultades que pueden generarse entre lo que tiene que ver con medio ambiente, minería, hidrocarburos y actividad social, lo primero que hay que hacer es un ordenamiento ambiental del territorio. Sumapaz tiene un páramo, tiene bosque alto andino y tiene unas condiciones geológicas complejas en algunos puntos que evitan tanto establecimientos sociales, como actividades productivas de alto impacto. Eso implica que al Sumapaz haya que defenderlo desde la visión ambiental en la conservación, agropecuaria, que ha sido su identidad y el establecimiento social de lo que hoy tenemos con armonía en materia de evitar acciones negativas que el mismo clima o la naturaleza vengan a cobrar”.  “El país debe tener un ordenamiento ambiental, para después tener un ordenamiento productivo, para saber donde se puede hacer qué y en dón de no se puede hacer”, continuó el Representante Molina.  “Al Sumapaz déjenlo quieto. Otras regiones como Carmen de Carupa, Lenguazaque, Cucunubá cuyos actores sociales están reclamando la minería, dejémoles hacer minería. Zonas como el Casanare y otras en donde hay pozos petroleros, armonicen ahí la acción productiva porque hay una estructura social que permite esas actividades. Hay que ponernos de acuerdo en dónde hacemos la explotación de hidrocarburos, porque si no explotamos, nos tocaría importar y eso también hay que explicárselo a la sociedad”, puntualizó.   Con todas las voces a favor y en contra, Arbeláez votará el próximo 9 de julio. Arbeláez se convertiría en el segundo municipio de la provincia de Sumapaz en expresar desde las urnas su opinión sobre los proyectos extractivos. En febrero de este año, Cabrera dio el primer paso al votar, con 97 % de votos por el No y sólo el 1,5 % por el Sí, contra el plan de que en su territorio se desarrollaran proyectos mineros o hidroeléctricos.

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