Bitácora Honk Kong día 1

Viajar sea cual sea el destino se ha convertido en algo más fácil y accesible de lo que era hace veinte o treinta años, de hecho hoy día las aerolínea ofrecen boletos (tiquetes) a muy buen precio sin importar el destino, eso si, sí se quiere viajar más económico hay que esperar más horas en los aeropuertos haciendo escala.

Ahora no es que yo me dedique a viajar por placer, no voy a decir que no lo disfruto, porque sí, pero lo hago por trabajo, está vez el destino es Hong Kong y Nansha, en China, el motivo el “Rugby Sevens” un torneo de Rugby 7 que reúne a algunos de los mejores equipos de la disciplina, pero esa es otra historia que voy a ir contando con el pasar de los días, vuelvo al destino, en definitiva un camino largo, muy largo desde Colombia.

En mi caso la historia comenzó en Bogotá, un vuelo a Miami, luego un trayecto largo hasta West Palm Beach en donde me embarque en un vuelo hacia Nueva York, o mejor New Jersey en donde se encuentra el aeropuerto de Newark, allí tras tres horas de espera un vuelo largo 16 horas hasta Hong Kong, la ruta nos lleva a volar por encima de Rusia, China, Mongolia entre otros hasta llegar al destino final.
Tras más de 24 horas entre vuelos y esperas arribo a Hong Kong, uno de los últimos bastiones del que fuera el gran imperio británico, de hecho los naturales de HK (Hong Kong) necesitan algo así como una visa para entrar a territorio chino, manejan una moneda distinta y hablan ingles, aunque su idioma principal es el cantones, aun hoy se pueden ver muchas cosas de lo que dejo el imperio británico, por ejemplo conducir por la derecha en vez de por la izquierda.

El idioma pareciera no ser un problema, sin embargo, en lo poco que llevo me he dado cuenta que depende de la situación hablan ingles o chino.

Salir del aeropuerto es todo un paseo, es grande, todo queda lejos, eso sí antes hay que cambiar dinero 120 dólares son equivalentes a 890 dólares de Hong Kong.

Hong Kong es una ciudad “pequeña” dicen los locales, aunque realmente para mí es enorme, llena de rascacielos, puentes largos, muy largos, de hecho el puente que conecta el aeropuerto con la ciudad es más largo que los puentes más largos de Colombia juntos.

Se puede salir en tren o taxi, como me esperaban decidimos irnos en taxi 290 dolores de Hong Kong hasta el centro de la ciudad, adjunto fotos de la peculiar forma de llevar el equipaje de los taxistas, ojo que no sólo fue a mi, todos los taxis que salen del aeropuerto acomodan el equipaje de esta manera.


 

 

 

 

 

La comida no es diferente a lo que vemos en la mayoría de centros comerciales del país, digo, es algo más picante y con un sabor distinto, pero en cuanto a lo que se ve, es prácticamente lo mismo, cuando digo un poco más picante no exagero, de hecho creo que minimizo lo picante que puede llegar a ser.

La primera noche los muy populares noddles, que no son otra cosa que pasta de paquete con caldo, hay de muchas clases de caldos, el más popular PorkBelly aunque el nombre textual traduce estomago de cerdo, no es más que jamón de cerdo acompañado de tófu y apio, nada mal, un platillo especial nos ofrecieron por ser extranjeros, huevos cocidos de pato, no dejen que el color morado los engañe, de hecho saben muy parecido a los huevos de gall

ina, sólo son un poco más viscosos están adornados con una salsa en extremo picante que esconden un poco lo denso de la yema, el total de la cuenta para cuatro 190HKD.

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